Sobre Nosotros

¿Qué es SuitBiker?

Suit Biker nace de la pasión desmedida por las dos ruedas de un grupo de amigos y las ganas de transmitir los cientos de vivencias a lomos de nuestras motocicletas. Tanto los buenos momentos como los no tan buenos.

Vamos a intentar hacer de este blog un lugar dinámico donde exista un feedback continuo entre colaboradores, editores, creador y lectores para que este proyecto sea el de todos aquéllos que se emocionan cuando se suben a su moto, cuando investigan sobre mecánica, sobre motociclismo de competición, sobre viajes, sobre rutas de fin de semana o sobre merchandising y productos de cuidado para mantener a nuestras pequeñas en el mismo estado que cuando salieron del concesionario o cuando nos la vendieron.

Por eso te pido que, si te gusta este humilde blog de amigos, no dudes en seguirnos a través nuestras Redes Sociales (Instagram, twitter y pronto YouTube) para estar siempre actualizado sobre el nuevo contenido que vamos publicando que seguro será capaz de sacarte una sonrisa, hacerte aprender algo nuevo, descubrir alguna curiosidad o simplemente entretenerte que para eso lo hacemos.

Por todo ello, quédate amigo, y no dudes en interactuar con nosotros en caso de tener cualquier duda, contarnos tus experiencias o lo que sea que se te pase por la cabeza y que pienses que puede ser interesante. Estaremos encantados de escucharte y comentarlo contigo.

V’sss y ráfagas Suit Bikers, mucho cuidado en la carretera y… gasss!!

Y, ¿quién soy yo?

CARLOS A. MARCUELLO

Founder de SuitBiker.

Millennial del 91. Desde que de pequeñito me quedaba embobado viendo aquellas épicas batallas entre Crivillé y Doohan, supe que lo mío eran las motos. Por ello, poco después de cumplir la mayoría de edad, me saqué el carnet y me hice con una flamante Kawasaki ZZR 250.

A lo largo de estos años, por mis manos han pasado otros modelos a los que siempre me ha gustado bautizar (cuestión de superstición): una Suzuki SV 650 S (“Jackie Brown”, en honor a la película de Tarantino), una Aprilia Shiver 750 (“Tom Highway”, en honor al mal carácter del personaje de Clint Eastwood en El Sargento de Hierro), una CBR 600 F (“Dulcinea” por el tacto suave de su motor tetracilíndrico), una Buell 1225 R (la niña de mis ojos… bautizada como “Toothless” en honor al dragón de la película “Cómo entrenar a tu dragón” y su parecido con el frontal de la moto), una Yamaha Fz1-s (“Neil" en honor a su anterior y fallecido propietario) y finalmente una KTM 790 Duke (“La Dukesa”, dado que es la mediana de la familia Duke).

Pasión por todo lo que tenga dos ruedas y se pueda pilotar. Pensando siempre en el siguiente viaje y amante de descubrir nuevas rutas.

Si te cruzas por la carretera con un tío sonriendo con cara de tonto, probablemente sea yo, ¡no dudes en saludarme!